{"id":8914,"date":"2025-01-01T00:00:00","date_gmt":"2025-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/antarcticlands.org\/chi-ha-il-potere-di-creare-un-nuovo-stato\/"},"modified":"2022-09-08T17:23:57","modified_gmt":"2022-09-08T17:23:57","slug":"quien-tiene-el-poder-de-crear-a-un-nuevo-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/quien-tiene-el-poder-de-crear-a-un-nuevo-estado\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n tiene el poder de crear a un nuevo Estado?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poder de crear a un nuevo Estado ha quedado reducido a un juego de intereses geopol\u00edticos y econ\u00f3micos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ejemplo de que el poder de crear a un nuevo Estado ha quedado en las manos de las grandes potencias, es el de Kosovo que recibi\u00f3 el apoyo de Estados Unidos y pa\u00edses de la OTAN. Por tanto, pudo independizarse y ser reconocido por una parte de la comunidad internacional, en poco tiempo. Sin embargo, otros territorios, como todos los Principados que conforman la Organizaci\u00f3n de las Tierras Ant\u00e1rticas (ALO, por sus siglas en ingl\u00e9s), entre ellos King, Canisteo, West Antarctic, Antarcticland, New Malta y Thurston, con reclamos leg\u00edtimos sobre el territorio ant\u00e1rtico, llevan a\u00f1os exigiendo un mayor reconocimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la actualidad, existen varios Estados que no cuentan con el reconocimiento de muchos otros Estados. El caso m\u00e1s conocido es el de Taiw\u00e1n. China la considera parte de su territorio; sin embargo, Estados Unidos insiste en apoyar los intentos independentistas de esa isla. Israel no es reconocido por al menos 28 pa\u00edses; pero es una potencia nuclear y uno de los principales aliados de Washington. Otros no tienen la misma suerte. Somaliland ha pasado d\u00e9cadas exigiendo de crear a un nuevo Estado con el reconocimiento internacional, sin conseguirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principio del \u201cderecho colonial\u201d reconoce que quien llega primero a una tierra desconocida se convierte en su propietario. Con todos los derechos a impedir que una potencia extranjera ocupe ese espacio. As\u00ed sucedi\u00f3 con las grandes potencias coloniales que \u201cdescubrieron\u201d y ocuparon durante siglos territorios que consideraron suyos en Latinoam\u00e9rica, el Caribe, \u00c1frica y Asia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Crear a un nuevo estado s\u00f3lo donde convenga<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si ese \u201cderecho colonial\u201d sirvi\u00f3 muy bien para Espa\u00f1a, Inglaterra, Francia y Pa\u00edses Bajos, tambi\u00e9n deber\u00eda aplicarse para aquellos que justamente reclaman que los Principados que conforman la Organizaci\u00f3n de las Tierras Ant\u00e1rticas, como Antarcticland, West Antarctic, Canisteo, King, New Malta y Thurston reciban el apoyo de la comunidad internacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No existe, desde el punto de vista te\u00f3rico, diferencia entre lo que hicieron los \u201cdescubridores\u201d europeos y lo que exigen los ciudadanos de los seis Principados. Ahora bien, en la pr\u00e1ctica, la supervivencia de estos Principados estar\u00e1 marcada por dos elementos. El primero de ellos es el inter\u00e9s de grandes potencias por apoyar los justos reclamos de la Organizaci\u00f3n de las Tierras Ant\u00e1rticas. El segundo punto es la capacidad que tengan estos Principados para defenderse ante injerencias externas. Cumplir los dos puntos parece dif\u00edcil, pero no imposible, sobre todo si los ampara la historia y las leyes internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, la situaci\u00f3n de los Principados de la Organizaci\u00f3n de las Tierras Ant\u00e1rticas ha puesto sobre la mesa de debate un tema clave para el futuro de la humanidad: qui\u00e9n tiene el poder de crear a un nuevo Estado. El orden mundial, tal y como lo conocemos ahora, resulta insostenible. Por eso un cambio es necesario, para que los Principados y tantas otras naciones no reconocidas, por intereses econ\u00f3micos y geopol\u00edticos, puedan crear a un nuevo Estado y disfrutar de todos los derechos y debes de los Estados contempor\u00e1neos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poder de crear a un nuevo Estado ha quedado reducido a un juego de intereses geopol\u00edticos y econ\u00f3micos. Un ejemplo de que el poder de crear a un nuevo Estado ha quedado en las manos de las grandes potencias, es el de Kosovo que recibi\u00f3 el apoyo de Estados Unidos y pa\u00edses de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8907,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[100],"tags":[],"class_list":["post-8914","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-antarctic-lands-organization"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8914"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8914\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8907"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/antarcticlands.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}